En muchos casos se trata la impotencia en los hombres como un tema de broma, pero en realidad es una cuestión bastante seria. Es una alteración que se produce cuando los hombres envejecen pero esta situación se agrava cuando el varón tiene problemas de diabetes. Según datos estadísticos el 50% de los hombres con una edad superior a 50 años diabéticos presente algún tipo de impotencia. Hay que aclarar que la impotencia es una capacidad frecuenta de erección, si es ocasional no es designada de tal manera.
La causa de la impotencia no es solo física, en muchas ocasiones tiene una base psicológica. La causa psicológica normalmente comienza de manera repentina, mientras que en el caso fisiológico se trata más de una enfermedad gradual; el pene cada vez consigue una erección menor y suelen ser cada vez menos frecuentes, hasta que son inexistentes. La relación con los hombres diabéticos es que estos suelen tener problemas de nervios y vasos sanguíneos, lo que afecta negativamente a que aparezca una erección. Una obstrucción de los vasos sanguíneos impide que la sangre llegue al pene, igualmente ocurre en el caso de los nervios, y como finalidad un mismo resultado, no hay erección.
Para los hombres con diabetes la mejor forma de evitar la impotencia con causa física es intentar mantener el mayor control posible sobre los niveles de glucosa en la sangre, no fumar, no consumir alcohol e intentar tener una presión arterial en niveles normales. Si aun así el problema de la impotencia aparece lo mejor es que acuda a su médico y él le informará de las causas por las que ocurre y si existe algún tipo de remedio para su caso.
El médico antes de recomendarle un tratamiento para la impotencia debe determinar cual es la causa en su caso por lo que tendrá que realizarle algunas pruebas. Por eso le realizará unas preguntas, como por ejemplo que tipo de medicamentos toma y si alguno de ellos puede tener como efecto secundario la impotencia eliminarlo o cambiarlo por uno que no la puede ocasionar. De todas maneras no elimine la toma de medicamentos, antes de hacerlo consulte a su médico porque puede no ser recomendable para otras partes del cuerpo.
En la actualidad existen multitud de tratamientos para la impotencia física por lo que pasar por las pruebas necesarias para diagnosticarla vale la pena. Normalmente estos tratamientos constan de inyectar un medicamento en el pene que causará una erección que se mantendrá entre 30 minutos y una hora, o usar una bomba de vacío para que se produzca la erección o en otros casos implantar una prótesis en el pene para que sea posible tener erecciones. En cualquier caso el experto le ayudará en elegir el tratamiento que más se ajusta a sus necesidades, en el caso de que se le puedan aplicar.
En el caso de que la causa física quede descartada, la impotencia proviene de una causa psicológica, en ese caso el médico le indicará que tiene que acudir a un experto en asuntos sexuales.









